Preludio

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La noche agónica y pálida da a luz al día en Oriente.
Recién nacida, la aurora llora en huérfanos silvestres.
Madre mimosa y espléndida, la campiña al fin provee
Con su florida esperanza a la infancia omnipresente.

Agachando las cabezas deambulan sobre el césped
Frente al pórtico del bosque dos caballos sin jinetes.
Con parsimonia hedonista van eligiendo los tréboles
Más tiernos y deliciosos que este prado les ofrece.

En cada brizna de hierba luce un sol brillante y breve
Por mediación de la escarcha, gota a gota derritiéndose.
Otro invierno, derrotado, se retira a sus cuarteles
A urdir con sangre muy fría contraataques de la nieve.

¡Qué algarabía en los árboles! Bajo el azul, ¡cuánto verde!
Late la tierra y murmura lo viva que aún se siente.
Anoche mi alma dormía, perseguida por la muerte,
Cerca del gran precipicio donde cayeron los héroes.

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4 comentarios:

Indigo dijo...

Toda mi capacidad crítica se reduce a "me gusta" o "no me gusta". El preludio me gusta, el viaje al espejo lo voy leyendo poco a poco.
(Tú sacaste las fotos?Me encantan)
Abrazo

Manuel Rodriguez Diaz dijo...

Un saludo desde venezuela, amigo Rafael, deseandote lo mejor en estas aventuras en el oceano digital...

Manuel Rodriguez Diaz

El cuaderno
http://manuelrd.blogspot.com/

Eliana J. dijo...

Me gustó mucho!!!

© Daily Jara dijo...

Rafael: se fuerte en este camino del silencio que has decidido tomar...
Cuídate siempre naúfrago

Daily